Mostrando entradas con la etiqueta Mencía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mencía. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de octubre de 2013

En modo cocinitas: Mi primera tarta tres chocolates


Mencía acaba de cumplir dos añitos y medio, y a pesar del poco uso que hago de la cocina, he pensado que ya es hora que me vaya poniendo manos a la obra para poder practicar con mi pequeña y compartir "momentos de repostería con ella".
El primer intento, y os tengo que confesar que estoy encantada con él, ha sido la tarta a los tres chocolates. Siempre había pensado que era complicadísima de hacer y que seguro que yo "la liaba parda" como lo intentase, al igual que me pasó cuando le hice la tarta de su segundo cumpleaños a Mencía (podéis ver las fotos que retratan el desastre). Así, que tras seguir los pasos correspondientes y meterla en la nevera quedé feliz con el resultado: por lo menos la pinta es magnífica, pensé.
Llegó la hora del postre y la probamos mi marido y yo antes de poder envenenar a Mencía, que se había ido a dormir la siesta con la condición de que para merendar habría tarta. Y ummmmm, estaba deliciosa!!!! Ni el padre de la criatura ni yo dábamos crédito a tan buen resultado. Por supuesto, en la merienda Mencía degustó el manjar y quedó feliz con el resultado, tanto que esta misma mañana se ha acordado de la tarta y ha querido desayunar un buen pedazo, terminando el trozo que quedaba sin apenas respirar.
Ya tengo receta para la siguiente, os iré informando...
Para aquellas que os hayáis quedado con las ganas y os consideréis tan torpe como yo en la cocina os dejo la receta para que os animeis.
Receta de la Tarta a los tres chocolates:
  • Ingredientes:
    • 150 gramos de chocolate negro
    • 150 gramos de chocolate con leche
    • 150 gramos de chocolate blanco
    • 750 gramos de leche
    • 3 sobres de cuajada royal
    • 2 cucharadas de azucar
    • 3 tetrabricks pequeños de nata montada
  • Modo de preparación en la thermomix:
             Capa de chocolate negro:
    • Se introducen el el recipiente de la thermomix los 150gr de chocolate negro, 2 cucharadas de azucar, 250gr de leche, 1 sobre de cuajada y 1 tetratrick de nata.
    • Se programa 7 minutos a velocidad 4 y 90º.
    • Cuando termina se coloca en el molde para tarta desmontable y se deja enfriar durante 15 minutos.
             Capa de chocolate con leche:
    • Se introducen el el recipiente de la thermomix los 150gr de chocolate con leche, 250gr de leche, 1 sobre de cuajada y 1 tetratrick de nata.
    • Se programa 7 minutos a velocidad 4 y 90º.
    • Cuando termina se coloca en el molde para tarta desmontable y se deja enfriar durante 15 minutos.
             Capa de chocolate blanco:
    • Se introducen el el recipiente de la thermomix los 150gr de chocolate blanco, 250gr de leche, 1 sobre de cuajada y 1 tetratrick de nata.
    • Se programa 7 minutos a velocidad 4 y 90º.
    • Cuando termina se coloca en el molde para tarta desmontable y se deja enfriar durante 15 minutos.
            Al finalizar se deja en la nevera hasta que cuaje.

sábado, 25 de mayo de 2013

¡A mi niña le encantan los caballos!

K
Creo que ya os he contado en alguna ocasión que a Mencía le vuelven loca los animales. Y, sobre todo, los caballos. Desde bien pequeñita ha tenido predilección por las figuritas de animales. Se volvía loca cada vez que las veía en alguna tienda o descubría algún niño por la calle jugando con ellos... hasta que sus primos le regalaron unos cuantos "bichos" por Navidades. 
Inmediatamente se convirtieron en sus juguetes favoritos, por lo que poco a poco, con aportaciones de diferentes "benefactores", ha ido completando una buena colección de animales en miniatura. Tiene de toda clase: elefantes, cebras, leones... pero sus preferidos son los caballos. De hecho, al principio llamaba a todos los animales "caballo" y a día de hoy sigue siendo una de sus palabras favoritas. Bueno, esa y "pío, pío", que es como llama a los periquitos que le regalamos por su cumpleaños. Esa historia daría para otro post, pero basta con deciros que casi lo primero que hace por las mañanas y cada vez que entra en casa es buscar a sus pajaritos para decirles "hola". 
La relación de Mencía con los animales es curiosa, supongo que como la del resto de los niños, pero a mi me llama la atención porque es mi primera hija y, por tanto, descubro estas cosas a la vez que ella. Pues, como os decía, mi niña al principio mira con recelo a cualquier animal, luego se acerca paulatinamente y, finalmente, acaba por querer tocarlos. Así que ya os podéis imaginar la cara de susto que se le puso la primera vez que vio un caballo en vivo y en directo en una de las excursiones que hemos hecho este invierno con nuestros encantadores vecinos. Al principio no quería verlos ni en pintura, a diferencia del resto de niños (más mayores la mayoría) que venían con nosotros. La siguiente vez ya le gustaron algo más, aunque tuve que cogerla en brazos y tocar yo primero al caballo para que la niña le fuese perdiendo el miedo. Y lo hizo, ya que al final del día consintió que Juan, uno de los vecinos que la adora (ha "amenazado" varias veces con llevársela a vivir a su casa y eso que tiene tres niños y un cuarto en camino), la subiese encima de uno. 
Por eso, cuando entró en la Feria de Jerez y vio cientos de caballos andando sueltos, montados por jinetes y tirando de coches engalanados para la ocasión no cabía en sí de alegría. Enloqueció y sólo decía "caballo, caballo" y así se pasó un buen rato. Tanto que al día siguiente su abuelo, su padre y su prima la llevaron a la Feria del Caballo para que viese más animales. Y ella encantada claro. Es increíble cómo le gustan los caballos y el interés que le suscitan. Empiezo a pensar que debe ser herencia genética o algo así. Creo que hasta alguna vez ha soñado con ellos porque nada más levantarse ha dicho "caballo" (otros días dice "pintar" o "pete" si está buscando un chupete). En fin, que como siga así creo que a su padre no le va a quedar más remedio que ceder a mis deseos y apuntarla a clases de equitación, aunque para eso desgraciadamente aún quedan unos años...

miércoles, 22 de mayo de 2013

¿Qué le pasa a mi hija?

Llevamos varios días notando que Mencía está un poco rara. Quiere más mimos de lo normal, está muy irascible, llorona y no quiere jugar con nada ni con nadie...
Lo único que le calma es ver su Tan Tan del alma (los dibujos de Little Einstein que le encantan), estar en brazos y que su mamá le de la manita.
La hemos revisado de arriba a abajo, termómetro, barriga, piojos, los dientes... y no hay manera, no hemos sido capaces de saber qué le pasaba a la peque.
Anoche, al ir a arroparla y darle un besito antes de acostarnos nos la encontramos despierta y hecha una bolita en la cama, la pobre no se quejaba pero quería que la abrazases, le pusimos el termómetro por enésima vez pero nada, 36,9 grados así que nos fuimos a dormir. Se ha despertado varias veces esta noche, pero lo máximo que hacía es ponerse a charlar un poco y dormirse enseguida.
Esta mañana se ha despertado súper tonta, no quería saber nada de su padre (al que por supuesto adora) y se quejaba por todo. Cuando he ido a verla le hecho un chequeo casero completo, hasta que se me ha ocurrido preguntarle ¿qué te duele Mencía? y me ha señalado el oído derecho diciendo: aquí.
Hemos repetido la maniobra varias veces, efectivamente a la pobre niña le dolía el oído, mañana la llevamos al pediatra y a ver qué nos dice.
Este post lo considero un poco surrealista, pero la situación me ha hecho pensar en cúanto nos complicamos a veces la vida sin darnos cuenta de que nuestros peques van creciendo y comienzan a mostrarnos sus pensamientos e ideas, ¿no os parece?

domingo, 5 de mayo de 2013

Regalos del Día de la Madre

 Esta mañana he amanecido con una gran sorpresa. La primera es que mi estupendo marido en cuanto ha escuchado a la peque a las 8.45 horas ha saltado de la cama para encargarse de ella y dejarme dormir (es más bueno... que conste que es algo que hace habitualmente, pero nunca acompañado del salto de la cama).
Cuando me he despertado, Mencía y su papi han aparecido con una bolsa llena de regalos y la bandeja del desayuno preparada para tomar en la cama (vuelvo a repetirlo, es que es más bueno...). 
El primer regalo de todos ha sido el gran beso que me han dado los dos y después el que Men había hecho en la guarde: un llavero de barro pintado de naranja fosforito y con una frase grabada: "Te quiero mami". Es el primer regalo "manual" que me hace mi peque así que me he emocionado un montón.
El padre de la criatura con ella de "recadera" había comprado un lote de regalos (él ya sabe que a mi me encanta que me hagan muchos regalos), así que me había traído lo siguiente:

  • Galleta "I love mamá" que estaba para chuparse los dedos (me la estaba comiendo antes de hacerle la foto, de ahí el mordisco y que no aparezca en la imagen donde están todos los regalos).
  • Funda de tipo bolso para el iphone (sin querer ser desagradecida, mi marido tiene un interés especial por convertirme en la persona más hortera del universo con un iphone 4).
  • Chapa "Mi mamá me mima", se me han saltado las lágrimas al verla.
  • Kit de moldes para hacer "Calipos caseros" (ya sabe que me encantan).
  • Stick para notas súper pijo.
  • Y un último regalo que lo dejo para la intimidad de nuestra familia, con esto del blog me estoy quedando sin secretos, jiji.
Como podéis ver han sido muchísimos detalles, así que me va a costar estar a la altura el próximo año, ¿no os parece?

jueves, 2 de mayo de 2013

Fiesta de cumpleaños de Mencía

Lo primero de todo pediros disculpas, he pasado unos días un poco saturada y tenía el blog abandonado. Habéis sido muchos los que me habéis preguntado, no pasa nada, lo que ocurre es que necesitaba desconectar un poco.
Como sabéis, el 17 de abril fue el segundo cumple de Mencía y el sábado 20 se lo celebramos con los amiguitos en la sala común de la urbanización.
Era la primera vez que organizaba una fiesta para Men y aunque ella es pequeñita y no se iba a enterar de nada, yo estaba algo atacada con los preparativos. No quería gastarme mucho pero tampoco sabía calcular las cantidades necesarias, así que me fui el jueves por la tarde a Carrefour y compré todo lo necesario: bebidas para mayores y pequeños, chuches, gusanitos, manteles, vasos, platos, pan de molde para sandwiches, patatas, aceitunas...  Sólo me quedaba la tarta, que la compraría el sábado por la mañana; mi ilusión era una de las de fondant tan bonitas que están de moda, pero se me iba de presupuesto, así que pensé en comprar  una de las que vende Mercadona con la cara de Pocoyó. Pero el viernes a medio día decidí que yo misma haría la tarta, me moría de ganas por hacerle una de galletas con chocolate, aunque hacía como 18 años que no la había vuelto a hacer. 
Con los ingredientes comprados el viernes por la noche me puse manos a la obra y madre mía la que lié !!!! Menudo desastre, primero me salió muy líquida la primera capa de chocolate, intenté arreglarlo con leche condensada y más galletas, después una de las tabletas a derretir estaba en mal estado y empezó a oler fatal, así que tuve que tirar el chocolate y gracias a un vecino estupendo la cosa tuvo solución porque bajó al chino a traerme más chocolate. Además del desastre creado, el problema fue que encima no me quedó estéticamente muy bien, así que a ver qué tal estaba de sabor.
El sábado habíamos convocado a la gente a partir de las cinco, así que al medio día empezamos a preparar los sandwiches de nocilla, jamón y queso, chorizo y salchichón, y como me pareció poco terminamos comprando dos paquetes más de pan de molde. A las cuatro y media el padre, la madre, la niña y mis dos sobrinas mayores bajamos a la sala a prepararlo todo. ¡¡¡¡¡¡¡ Había comida para un regimiento!!!!!!! 
El cumple en sí fue divertido, claro desde mi punto de vista, y Mencía disfrutó como una enana con sus amiguitos, los regalos, todas las guarrerías que comió y su "Cumpleaños feliz" que la vuelve loca.
Sobre la tarta, a pesar de la "mala pinta" que tenía, os he de decir que no quedó nada, así que yo creo que gusto bastante.
Para el año que viene tengo que mejorar la técnica con la tarta...

lunes, 22 de abril de 2013

"Papá, ¡muá!"

Ya os he contado que Mencía es un poco petarda para comer con sus papis. Todo lo contrario de lo que hace en la guardería, con la chica que le cuida, con algún vecino… Con ellos come estupendamente e incluso sola. Pero con nosotros todo son pegas. Desde bien pequeña. Tras varias consultas a la pediatra, acabamos en la consulta de una psicóloga infantil (ya sé que el nombre asusta, pero no es para tanto). En realidad, el tratamiento es para los padres. O, mejor dicho, los consejos, que es lo que nos "receta" la doctora. El primero y fundamental fue ignorar las rabietas de la niña con la comida, hacer como si no pasase nada si montaba un escándalo al ver la comida o terminase tirándola por el suelo. Se trataba de quitarle importancia. Con más esperanza que convicción empezamos a hacerlo y, aunque no del todo, dio resultado. Las rabietas casi se han acabado, la niña ha empezado a comer sola algunas cosas con nosotros (algo que ya hacía en la guardería y con la chica desde hace meses) y todos estamos más tranquilos. Sin embargo, sigue habiendo algunos días que no hay manera de que desayune o coma lo que le ponemos por delante, especialmente los fines de semana, así que no podemos decir que sea todavía una batalla ganada. Además, hay días en que es muy desesperante ver cómo la niña se niega a comer y, encima, se dedica a "guarrear" con la comida o a derramarla por el suelo. Y termina por agotar tu paciencia.
Eso fue lo que le sucedió a mi marido este domingo. Mientras intentaba que Mencía desayunase unas galletas de barquillo con chocolate que habían sobrado de la fiesta que organizamos para celebrar su cumpleaños con los niños de la urbanización (eso da para otro post), el pobre perdió la paciencia. Resulta que después de que la niña ni tocase el vaso de leche en todo el desayuno y sólo consintiese tomar algo de agua para mojar las galletas, de repente le dio un mini ataque de histeria y se puso a esparcir con las dos manos las galletas (y sus infinitas migas) por toda la mesa de la trona. Como la psicóloga nos ha dicho que no reaccionemos impulsivamente ante estas actitudes, mi marido trató de mantener la calma y anticiparse al próximo movimiento de Mencía sin hacer demasiados aspavientos, pero no pudo. Cuando quiso llegar hasta dónde estaba la niña, ella ya había cogido el vaso de leche y lo había derramado encima de la mesita por donde estaban las galletas y las migas. Y mientras mi marido cazaba al vuelo la taza ya sin una gota de leche, la niña comenzó a dar palmadas sobre la leche y a ponerse perdida mientras se partía de risa. Eso ya fue demasiado. Mi marido estalló en un grito, diciéndole algo así como "¡Ya está bien, esto está muy mal!" Y la niña rompió a llorar. Pero esta vez se había pasado de la raya, así que mi marido le limpió como pudo las manos y la cara, la sacó de la trona y la puso en una esquina del pasillo con intención de ponerla a pensar para poder luego limpiar tranquilo el desaguisado que había en la cocina. Como es lógico, Mencía seguía llorando al ver a su padre tan enfadado y se resistía a quedarse sola en la pared mientras su padre se iba a limpiar. Al tercer intento, o eso me ha contado, la niña dejó de llorar y se quedó quieta, así que el padre se fue a por la fregona para recoger la leche del suelo. Y cuál fue su sorpresa cuando al rato Mencía apareció en la cocina y le dijo "¡Papá, muá!" mientras se acercaba a él con intención de besarle. Casi sin creerselo, mi marido se agachó para recibir ese beso con el que ¡le estaba pidiendo perdón! Era algo que no nos esperábamos de ninguna manera, ya que la niña no es nada besucona y menos aún con su padre por la barba que suele dejarse, aunque le quiere con locura. 
Hoy la psicóloga nos ha explicado que es un gesto de madurez, que significa que ella era consciente de que había hecho las cosas mal y se sentía mal porque su padre se hubiera enfadado con ella. Enfado que desapareció en ese mismo momento, claro está, porque mi marido casi se echa a llorar al ver la reacción de su "princesita", a la que enseguida empezó a abrazar y besar como un loco. En fin, que Mencía se nos hace mayor demasiado rápido y es más lista que el hambre… ¡Menuda nos espera, nos tiene tomada la medida!

lunes, 15 de abril de 2013

Fin de semana de excursiones en familia


Como ya os comenté en el Today, este año me he propuesto hacer más excursiones en familia y conocer la Comunidad de Madrid, que la verdad es que no la conocemos nada.
Como el buen tiempo llegó a nuestras vidas, gracias a Dios, el sábado por la tarde nos fuimos con unos amigos a conocer el Parque Europa de Torrejón de Arzón. Me quedé sorprendía con lo grande que era, muy bonito la verdad, pero la pena es que como todo Madrid pensó en salir a la calle ese día, no se podía practicamente ni andar por el parque
Nosotros nos habíamos llevado bicis, motos y carros para los niños, pero fue complicado que se moviesen con facilidad, aunque Mencía tampoco es que estuviese mucho por la labor. He de decir que a toda la unidad familiar nos hace falta hacer un poquito de ejercicio para ponernos en forma, porque se nota que a la peque le cuesta. 
El domingo bien tempranito nos fuimos al Monte de El Pardo, no lo había visitado nunca y he de decir que pasamos un día genial. Hacía un tiempo envidiable y dada gusto ver el paisaje verde con el fondo nevado de las montañas de la sierra, idílico. La única pega es que hacía tanto calor que a Men le tuvimos que quitar la camisa y dejarla en body, la pobre mía parecía una camionera. La verdad es que el día cundió bastante, y la falta de ejercicio nos dejó a la familia KO, pero así vamos cogiendo práctica para la siguiente porque esto hay que repetirlo más. 
Como anédotas en El Pardo contaros que mi pobre marido se merece un diploma por el esfuerzo, el paseo matinal fue una paliza de empedrado con carro y muleta incluidos que casi lo matan. Mencía descubrió lo divertido que es tirarle agua encima a su padre (esperemos que no lo repita en casa, jeje). Y yo me pasé 15 minutitos con los piés en remojo en el Manzanares con una temperatura tan baja que consiguó que la hinchazón de los pies se me bajase.

martes, 5 de marzo de 2013

La tía María y el tío Pablo

Esta no es Mencía, pero la cara de felicidad
 que tiene es la misma que muestra mi hija
cuando está con ellos. Foto: Babycenter
Mencía tiene la suerte de tener muchos tíos por ambas partes, a los que quiere muchísimo por supuesto, pero entre los que ya tiene a sus elegidos a pesar de ser tan pequeñita (y que no se me enfade ninguno, ¿¿¿eh???).
Desde muy pronto ha tenido mucho trato con dos de sus tíos, a los que parece haber etiquetado como sus “prefes. El tío Pablo (el hermano pequeño de Papá) y la tía María (hermana de Mamá). Con ambos tiene una sintonía especial, cuando está con ellos se vuelve loca y no quiere irse con nadie más que con ellos.
Con la tía María ha pasado mucho tiempo. Este verano se fue unos días con ella mientras operaban a papá y estas Navidades también pasó una semana completa con ella (sí, ésa en la que engordó kilo y medio). A pesar de vivir en Jerez y no verse tanto como les gustaría a ambas, la enana se pone feliz al escuchar la voz de la tía María en el teléfono o verla a través de videoconferencia. A la vuelta de Navidad, cada vez que quería algo sólo decía: “Ia, ia, ia, ia….” Como si no hubiese mañana. Esta Semana Santa iba a irse de nuevo unos días con ella, pero lo hemos tenido que cancelar de momento (los motivos dan para otro post). La peque aún no se entera de esas cosas, pero a la tía María casi le da algo cuando ayer le dije que no se la iba a poder mandar. Me hizo sentir fatal, la verdad.
El tío Pablo está estudiando en Madrid, por lo que logísticamente es más fácil que se vean con asiduidad. Además, como el tío Pablo ha estado ayudando mucho a Papá durante su convalecencia, todas las semanas al menos dos días pasaba la tarde con la loca de su sobri. Era entrar por la puerta de casa tras recogerla de la guardería y la niña perdía los papeles: gritos, saltos, abrazos, juegos… mientras a papá ni caso, lo ignoraba. Hace unos días, el tío Pablo me decía: “Estoy muy triste porque desde que el padre de la criatura es independiente ya no veo a Men. ¿Podría ir a verla aunque no estéis vosotros en casa? Evidentemente la respuesta fue que sí. Ayer, mientras que hablaba con la cuidadora de Mencía a la vuelta del trabajo, por algún motivo salió en la conversación el tío Pablo, y cuál fue mi sorpresa cuando Mencía empezó a repetir sin parar: ¡¡¡¡“io alo, io alo, io alo”!!!! Qué pena no haber estado más rápida y haberla grabado, porque tanto al tío como al padre casi les da algo cuando se lo conté.
Espero que Men, a pesar de tener a la mayoría de la familia entre Jerez y Murcia, pueda disfrutar de ellos mucho y su trato con ellos siga siendo tan tierno como hasta ahora.
P.D.: Gracias al resto de los tíos, por supuesto, por querer tanto a nuestra pequeña.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Miércoles mudo: comienza a nevar en Madrid

Acaba de comenzar a nevar en Madrid, a ver si terminamos 
el día como en la foto que a Mencía le encantaría verlo

jueves, 21 de febrero de 2013

¿Cómo cambian los pañales en la guardería?

Cuando nació Mencía una de las pocas cosas que no me daban miedo era el cambio de pañal. Como muchos sabéis, Men es la nieta número 15 de mi familia, por lo que algún que otro pañal me había tocado cambiar en mi vida y enfrentarme a cambiárselo a mi hija no me preocupaba mucho (sólo me daba tirria lo de la pinza del ombligo).

El procedimiento para cambiar un pañal es bastante sencillo:
  • Tumbar al bebé bocarriba en una superficie estable.
  • Colocar toallitas del culete, cremita y pañal a mano del bebé para no tener que dejarlo sólo en ningún momento.
  • Desvestir al bebé desde la cintura hasta los pies o rodillas en función de la comodidad de cada uno.
  • Despegar el pañal, abrirlo y doblarlo hacia atrás.
  • Levantar las piernas del bebé hasta separarlo del pañal.
  • Coger la toallita y limpiar de adelante hacia atrás para evitar infecciones (repetir hasta que quede limpito).
  • Retirar el pañal con cuidado de no rozarle con él al bebé.
  • Colocar el pañal limpio.
  • Poner la crema del culete al bebé y cerrar el pañal.

Hasta aquí creo que no os he contado ninguna novedad, ¿verdad?. 
La cosa es que de un tiempo a esta parte hemos observado que cuando Mencía hace caca nos avisa y se pone a hacer gestos y movimientos extraños, medio agachándose.
Sí, ya sé que es bastante raro y no lo hemos entendido hasta que la chica que cuida de Men durante el día vio en la guarde que para cambiarles el pañal los hacen colocarse de una manera que parece que estén haciendo el pino puente.
Desde que lo hemos descubierto Mencía se ha dado cuenta de que al fin lo hemos comprendido y cuando se hace caca nos avisa (en su idioma), va al baño y se coloca en posición de puente para que la cambiemos.
Aún no he conseguido cogerle demasiado el truquillo, porque me resulta bastante inseguro. Sobre todo, porque parece que en cualquier momento un trocillo de la caquilla o el pañal completo se me vaya a caer encima.

lunes, 18 de febrero de 2013

Vuelta al cole de papá

Como algunos sabéis el papá de Mencía ha estado muchos meses de baja por un tema de salud algo complejo, hoy, tras 317 días en casita, ha vuelto al cole.
Los sentimientos han sido como los de los niños después de tres meses de vacaciones de verano, nervios en toda la familia porque papá tenía que volver a trabajar.
Ayer quisimos pasar un día tranquilito para que hoy no estuviese demasiado cansado e intentar entretenerlo, pero la realidad es que a pesar de quererle mantener la mente ocupada con mil juegos con Mencía fue complicado quitarle ese hormigueo continuo.
La noche la ha pasado durmiendo poco pero como un lirón, más bien he sido yo la que no he pegado ojo, he de confesar que también he estado un pelín nerviosa y esta mañana nos hemos dado un buen madrugón para desayunar en familia y organizar todos sus bártulos.
Antes de salir de salir de casa ya teníamos organizado:
- Bolsa de deporte para la rehabilitación
- Bolsa con los tuppers de comida (como le detectaron la celiaquía a partir de ahora se tendrá que llevar el almuerzo): crema de calabaza, roti de ternera en salsa y yogurt.
- Papeleo de la baja
- Tarjeta de acceso a su trabajo....
Ya os digo, para mi ha sido como el primer día de guarde de Men. 
Yo he tenido y sigo tenido sentimientos un poco encontrados, por un lado estaba deseando que volviese a su rutina y a estar ocupado al 100%, pero por otro me da una pena horrible de que padre e hija ya no vayan a disfrutar de las tardes juntos, los dos lo van a notar muchísimo. Gracias a la baja, el papá de Men ha podido ver crecer a la niña durante la mitad de su corta vida. Va a ser una etapa dura para la peque pero seguro que ahora aprovechamos muchísimo más los momentos juntos.

domingo, 17 de febrero de 2013

La comida: nueva batalla perdida

Esta es Mencía en su máximo apogeo frente a la comida
Ya os he contado en infinidad de ocasiones durante esta corta experiencia como mamá bloguera que darle de comer a Mencía es lo que más nos cuesta a sus papás.
Lo hemos intentado prácticamente todo, desde cantarle, jugar con ella, hacer malabares, ver dibujitos en la tele, en el móvil, en el ipad, dejarla sola ante el plato, dejarla sin comer, cambiarle la trona, darle libros... pero tengo que confesaros que todo, absolutamente todo, no ha servido para nada
Hace unas semanas comenzamos con el método "A Comer" del Doctor Estivill. Yo había puesto muchísimas esperanzas en él, ya que, aunque sé que tiene muchísimos detractores, su método para enseñar a la niña a dormir con nosotros funcionó a la perfección en sólo dos días y ahora Mencía duerme como una auténtica bendita (hoy por ejemplo se ha despertado a las 9.45, ha dormido la siesta de 13.45 a 16.30 y a las 20.20 estaba KO), por lo que las expectativas que había puesto sobre su método para enseñarle a comer eran "demasiado" altas. Los primeros días no hizo ningún efecto conmigo, aunque en la guarde y con la chica volvió a la "relativa" normalidad, pero ha sido inútil con su padre y su madre.
Tengo que confesaros que este fin de semana ha sido prácticamente imposible darle de comer. Tampoco hemos aplicado el método, la verdad, pero es que la única forma con la que conseguimos que tome una cucharada es haciendo verdaderos esfuerzos por conseguir distraerla y, sobre todo, mantenerle las manos ocupadas, porque si no la cuchara termina en la otra punta de la cocina.
Sé que este post suena a derrota, evidentemente estamos un poco desanimados con el tema, sobre todo porque vemos cómo se va quedando cada vez más delgadita, pero la realidad es que no podemos tirar la toalla: con 22 meses tenemos que enseñarle a comer sí o sí. En realidad, es un "post desahogo", porque algo tendremos que hacer.
Otro día, cuando el método nos funcione, porque vamos a volver a intentarlo, os lo contaré con detenimiento.

viernes, 15 de febrero de 2013

Macarenita, una muñeca un tanto especial



Desde estas navidades tengo en mente escribir este post, pero la verdad es que no he encontrado el momento hasta hoy.

Se trata de una muñeca que los Reyes Magos de Oriente le trajeron a mi sobrina Fátima. La muñeca no tiene desperdicio. Entre los adultos (excepto a su madre, por razones obvias) provocó reacciones un tanto sorprendentes. La verdad es que no sabría si decir si la muñeca es mona o no, pero lo que está claro es que un poco de repelús ya da.

A la muñeca en cuestión mi sobri le ha llamado “Macarenita”, y es que se trata de una bebé recién nacida, pero hasta su máxima expresión, ya que Macarenita tiene una cara de vieja impresionante, igualita que la carita de nuestros bebés nada más nacer (lo sé, soy cruel, pero es la realidad, aunque en esos momentos los veamos como los seres más guapos del mundo), y también lleva la pinza del cordón umbilical en el ombliguito, lo cual personalmente me resulta la cosa más asquerosa (tanto en la muñeca como en la realidad). Aún recuerdo lo mal que lo pasaba cada vez que se lo tenía que ver y limpiar a Mencía.

A pesar de todo, los Reyes Magos vistieron de manera ideal a Macarenita, ya que traía jerseicito, faldón, capota de piqué, patucos y leotardos hechos a medida casi tan monos como los que Mencíita tenía de recién nacida. Vamos, una muñeca demasiado realista desde mi punto de vista, ¿no os parece?

jueves, 7 de febrero de 2013

El primer pintalabios de Mencía

"¿Qué? ¿Cómo? ¿Tu niña no ha cumplido aún dos años y ya te dedicas a pintarle como si fuera una niña mayor? ¿Pero tú estás loca?" Seguro que más de un@ de vosotr@s ha pensado esto al leer el título del post, pero nada más lejos de la realidad. Aunque hay que decir que si por mis sobrinas fuera ya hubieran puesto a Mencía como una muñeca chochona en más de una ocasión. Pero no, esta vez ha sido la propia niña la autora de la fechoría.

Resulta que la otra tarde, cuando mi marido volvió de una de sus habituales visitas a los diferentes médicos que le ven, Mencía le recibió con una enorme sonrisa y los labios ¡completamente pintados de rosa! Para rematar la escena, la niña tenía también las manos manchadas de rosa y parecía masticar algo. ¿El qué? Pues tras pelearse con ella para conseguir abrirle la boca y meterle la mano para ver qué estaba comiendo mi marido descubrió alucinado que se trataba de una tiza de color rosa, de las que normalmente utiliza para pintar en su pizarra redonda de pared (que, por cierto, le encanta). Dice mi marido que estaba muy graciosa y que, aunque intentó reñirle, no pudo hacerlo porque le daba la risa de ver la ocurrencia de nuestra hija. Eso sí, rápidamente tuvo que limpiarle, con ayuda de la chica que cuida a Mencía, los labios, la cara, las manos y hasta la lengua con una toallita húmeda, con el consiguiente mosqueo de la niña...

lunes, 4 de febrero de 2013

Semana de Carnaval en la guardería


El viernes al llevar a la peque a la guardería me encontré con un cartel en la puerta que ponía: Semana de Carnaval, todos los días los niños tendrán que venir disfrazados. A continuación había un listado de disfraces y temáticas según el día de la semana.
Sé que es muy divertido disfrazarlos, porque entre pitos y flautas todos los meses tienen dos fiestas de disfraces (la fiesta del color y alguna de la época del año), pero es que cinco disfraces me parece algo desmedido teniendo en cuenta que con la crisis que tenemos encima hay que hacerlo con 0€ de presupuesto.
Pues bien, os paso a enumerar los "modelitos" con que Mencía tiene que ir esta semana a la guarde.
Lunes 4 de febrero: disfraz de pijama. Como los pijamas de mi hija son todos heredados de sus primos, la verdad es que no tiene ninguno que dé mucho juego, así que le he puesto el único que tenemos con muñecos estampados (menos mal que no tenía ningún “tomate”).
- Martes 5 de febrero: disfraz de profesión. ¡Ufff!, a ver qué hago teniendo en cuenta el material casero, pero me acabo de acordar que antes de Navidad le compré un macro babero para pintar con la pintura de dedos que aún no hemos estrenado e igual con eso y una brocha que le compremos en el chino ya tenemos a una “pintora”.
- Miércoles 6 de febrero: disfraz de deportista. Después de todo el fin de semana dándole vueltas sin que se me ocurriera nada había decidido que ese día no se disfrazara, pero mi amiga Pilar (la de los patines) me dio la idea de ponerle un bañador encima de la ropa y llevarla de nadadora, así que resuelto (espero que no le queden pequeños los trajes de baño).
- Jueves 7 de febrero: los niños de niños y las niñas de niñas. Este es el más fácil, le voy a poner un trajecito precioso con un lazo enorme incorporado en su estupenda coleta (estoy emocionada porque casi dos años después le he comprado a la enana lazos de todos los colores, ahora sólo tengo que aprender a ponérselos).
- Viernes 8 de febrero: disfraz libre. ¡¡¡¡Ohhhh noooo, pero si no tenemos más que el de pastora y el de calabaza que ya le hemos puesto para la guarde!!!! Menos mal que mi amiga Cristina me bajó del altillo de su casa una bolsa llena de disfraces y me ha dejado uno de vaca graciosisimo.

Éste es el esquema del lunes, a ver si a lo largo de la semana las circunstancias no me obligan a cambiarlo. De todas formas, yo pensaba que esto de los Carnavales era sólo cosa de Cádiz…

jueves, 31 de enero de 2013

Today: Lista de propósitos para el 2013

Con este post me uno a la iniciativa llevada del Today a cabo por Scarlata en su blog Scarlata y el señor don Gato en el que todas tenemos que publicar el 31.1.2013 a las 13.00 horas con una lista de 13 propósitos para el 2013.
Espero cumplir alguno...
1. Conseguir que mi hija Mencía aprenda a comer como Dios manda con la ayuda de el Doctor Estivill y su libro ¡A comer! 
Foto: Casa del libro
2. Perder unos cuantos kilos, no voy a decir la cantidad que me da mucha vergüenza
Foto: ¿Cómo perder peso?

3. Vacaciones en Nueva York con mi marido, porque nos lo merecemos



Foto: 123rf.com



4. Hacer turismo en familia por los alrededores de Madrid, tenemos que aprovechar los fines de semana con la peque



 Foto: cosasdemadrid.es


5. Pasar más tiempo con mi hija, esto va a ser muy complicado porque hay que hacer encaje de bolillos para  conciliar, pero lo intentaré.
Foto: El Club de las Madres Felices
6. Aprender a jugar con Mencía. No tengo ninguna imaginación


Foto: guiainfantil.com

7. Actualizar el blog al menos dos veces a la semana, no puedo defraudar a tod@s los que me estáis siguiendo 


Foto: internavegacion.com

8. Volver a pasear con mi marido y mi hija, por causas de salud en 2012 no hemos podido


Foto: educacioninicial.com
9. Salir a patinar de nuevo con mi amiga Pilar, que cualquier día me mata por haberlo dejado.
Foto: vidayfitness.com
10. Conocer Londres
Foto: www.tfl.gov.uk
11.Comprar frecuentemente lotería para tener más probabilidades de que me toque y poder viajar todo lo que me he propuesto en este post 
Foto: Abc.es
12. Cocinar más y aprender a hacer deliciosas comidas sin gluten para mi marido
Foto: www.cocinaconpoco.com
13. Dar un hermanit@ a Mencía
Foto: sos-mama.com

De estos trece propósitos creo que muchos son complicados, pero soñar es gratis y lo más importante es tener ilusión por conseguirlos.


Os dejo la lista de mis compis de propósitos

1.        ¡prooofeee!
2.       ¿Tú eres Pitipín?
3.       A magic mother
4.       A través de mis ojos
5.       Ababari (Sin blog pero también participa)
6.       About the nice things
7.       Aidix y sus cosas
8.       Aldaranice Ponis
9.       Alice Brown Wheeler
10.   AnnChic
13.   BabyCatFace
14.   Bimbolles
15.   Broches Paola
22.   De colores
23.   De esta guisa
27.   Dibujos de nube
29.   El Arca de Noe
36.   Elizabeth Rules
38.   En la Caja azul
40.   Gatito Jerome
41.   Guayoyo Express
42.   KasuGi
53.   Laurita Purple
55.   Lluvia de ideas
60.   Lunares Grises
61.   M&company
62.   Mama Medusi
63.   Mamá Merlin
68.   Maryam Shelby
69.   MasQueRopa
70.   May Makeupp
73.   Mi low cost
77.   Mi vida en rojo
78.   Mil y un planes
79.   Miranda Be
80.   Monerias
82.   Na Lua Dulce
84.   Niña Bonita
85.   NoahyMakeup
87.   Oltra Bitácora
89.   Patypeando
90.   Pinafili
93.   Rayas y Manchas
94.   Rüty Selavy
95.   RuthyRuthland
99.   Sra Diaz
100.   Star en Rojo
102.   The one
103.  Things Maria
106.  Vinividivinvi
107.  Vitamina D
108.   Vivykora
112.  Yoli la rose
113. Scarlata y el Señor Don Gato (la autora de la iniciativa)